sábado, 10 de septiembre de 2011

¡ Viviendo sin etiquetas !




Todos tenemos un grupo de amistades con las cuáles compartimos intereses y gustos. Asistimos juntos a lugares que nos identifican y llevamos a cabo actividades que nos divierten o entretienen. Sin embargo, hay un pequeño inconveniente cuando alguien comienza a encasillar a las personas por su forma de ser. Como cuando alguien dice “yo no me junto con los fresas o hippies” o viceversa. ¿Alguna vez te has permitido hacer algo que usualmente no prácticas, por ejemplo, irte a una plaza o en caso contrario asistir a un cineclub? Lo sé, son experiencias completamente distintas a donde asisten personas con diferente ideología. Pero ¿no crees que la gente más importante sean los positivos?

Sólo por diversión, permítete un día realizar una actividad diferente a la que realizas. Sí, ya sé que ir a un lugar desconocido implica llevar un atuendo distinto al que utilizas, pero tampoco tienes que uniformarte de pies a cabeza para deambular por dicho sitio. Únicamente porta lo indispensable y puedes pasar como espía mientras estás ahí. ¿Y sabes qué? Ni siquiera tienes que acudir a un lugar extraño para ti. En tu propia escuela u oficina coexisten personas con ideologías y pasatiempos diferentes. Simplemente date la oportunidad de conocerlos. Comienza saludando y paulatinamente llegarás a entablar una conversación con ellos.

No juzgues a la gente por sus gustos, mejor sé un buen compañero y puede que descubras que te hace falta bailar, o bien, te puede llenar emocionalmente escuchar música que antes ni te interesaba.

Si sales a la calle a dividir, entonces estarás dividido. Vivir sin etiquetas es tener una identidad propia, pero al mismo tiempo, ser tolerante con la diversidad de estilos, y hasta puedes disfrutar de vez en cuando de realizar actividades nuevas para ti.

A veces las pequeñas faltas emocionales, se pueden deber a que tú mismo te niegas alegrías por temor a ser juzgado. Anímate a conocerte y puede que descubras que eres un poco fresa o hippie y no pasa nada, al contrario, quizá encuentres tu complemento.

¡Y busca por todos lados a la gente positiva y la encontrarás!

¿Quisieras un mundo mejor?



  A todos nos gustaría vivir mejor y en general, que el mundo fuera un mejor lugar para vivir con nuestra familia. Sin embargo, ¿has notado qué esfuerzos hace la gente o qué haces tú para cambiar la forma en que vivimos?

• Cuando viajamos en autobús vemos como nadie le da espacio a una mujer embarazada o una persona mayor. Cuando un auto, no le da espacio a otro, o simplemente, cuando entramos a algún lugar y ni siquiera nos saludan. ¿No crees que sea lindo que te saluden con una sonrisa? ¿Que te deseen de corazón un buen día y que te comprendan si necesitas un espacio para sentarte? A mí una simple sonrisa me hace feliz; si alguien me sonríe, pienso que quizás le guste o por lo menos le agrade, a diferencia de que me arruguen la cara.

• Cuesta mucho cambiar la actitud de millones de personas, pero en nuestras manos está nuestro destino. Por eso, esta frase de Gandhi “Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo” Haz la prueba, cuando alguien te grite, ¡tú sonríeles! La persona verá que no puede seguir peleando contigo.

• Cambia tu vida. Si quieres estudiar, estudia, y si quieres tener un negocio propio, hazlo. Lo importante es que estés conforme contigo mismo, que te propongas metas, encuentres tu bienestar, y a través de éste, ayudes a otras personas, para poder aportar algo a nuestro planeta.

¿Crees en el poder del cambio de uno mismo?

Caminar vs Correr


Como en muchas cosas de la vida, en el ejercicio también surgen mitos sobre qué es mejor o peor para tal objetivo, por eso muchas personas se preguntan qué es mejor para bajar de peso, si caminar o correr.

La respuesta a esta pregunta se basa en el ritmo cardiaco que alcanza cada persona a la hora de ponerse en movimiento, y sí, si tu objetivo es quemar calorías, corriendo quemas más calorías en un mismo periodo de tiempo que caminando. A pesar de esto, caminando puedes obtener altos ritmos cardiacos controlando la velocidad, el braceo y la posición del cuerpo. Si vas a caminar, se recomienda que lo hagas erguido pero relajado, dando pasos pequeños y rápidos. Si quieres aumentar tu ritmo cardiaco, haz un movimiento de brazos más largo.

Sin embargo si tu condición física no te lo permite, es muy probable que quemes más calorías caminando debido a que aguantarás hacerlo por un tiempo más largo a cuando lo haces corriendo.

A pesar de esto, la decisión de caminar o correr, no debes de basarla solamente en la quema de calorías y los ritmos cardiacos, sino en qué es mejor para tu cuerpo, y considerar que, por ejemplo, el caminar es naturalmente una actividad mucho más saludable para tus articulaciones debido a que el impacto que hay en ellas es mínimo.

Esto no se está moviendo ///


¿Les gustan las ilusiones ópticas? Pues bien, navegando por internet, me encontré con una de las mejores y más divertidas ilusiones ópticas que he visto en mucho tiempo. Así que… los dejo con esta divertida imagen… Es verdad, ¡no se está moviendo!