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viernes, 11 de mayo de 2012

Ideas para regalar el Día de las Madres


  El día de las madres está a la vuelta de la esquina, y para que no te suceda lo de otros años, es mejor irse preparando con anticipación, sobre todo si tu economía no anda muy bien, pues suele ocurrir que los precios de las flores y chocolates se disparan hasta llegar a precios estratosféricos.

He aquí por lo tanto una pequeña guía de lo que podrías regalar, los hay para todos los bolsillos.

Vales: Si andas escaso de dinero, unos vales son siempre una buena opción. Haz pequeños papelitos en forma de boletos, puedes hacer un diseño divertido con la compu o a mano. En cada vale colocarás una actividad que estés dispuesto a hacer por tu mami: barrer la casa, limpiar los vidrios o bien, vales por besos, abrazos, una mascarilla casera, etc. Puedes llenarlos con lo que se te ocurra y hacer tantos como gustes. Es un gran detalle, entrégalos en un sobre decorado, eso le dará una presentación más bonita.

CD: Con su música favorita. No se vale comprarlo, lo bonito de los detalles es elaborarlos uno mismo, además el buscar las canciones que pudieran gustarle a tu mamá te acercará a ella de cierta manera, aprenderás a conocerla y comprenderás que no sólo es tu mami, sino también un gran ser humano. Puedes hacerle una linda carátula al compacto tanto a la portada como al CD.

Postres: Si tienes la edad suficiente para utilizar la cocina tú solo, puedes hacer un rico y sencillo postre. Pasar una tarde con tu mami platicando y comiendo algo que tú mismo has hecho será un regalo inolvidable para ambos.

Pancartas: Una linda pancarta donde digas lo que sientes por tu mamá es un gran regalo, lo puedes colocar afuera de su recamará o en la entrada de tu casa. El material para elaborarla puede ser desde cartulina, pasando por el papel caple, hasta llegar a la manta. Las letras las puedes elaborar con plumones, gises, brillantina o pintura textil. Eso sí, ten cuidado de no manchar los muebles, las alfombras o los pisos de tu casa, pues eso no le gustaría nada a tu mamá.

Flores: Las flores es el regalo más socorrido, pero en esta fecha un ramo de rosas suele ser muy caro. Lo que puedes hacer, es comprar una macetita con su flor favorita: violetas, lirios, crisantemos, claveles o cualquier otra que te guste, adorna la maceta con papel de china de colores o papel metálico y coloca un lindo listón o moño, el efecto será muy agradable.

Canastas: Las canastillas de regalo  suelen ser muy versátiles, puedes todo aquello que le agrade a tu mamá, por ejemplo, si le gusta tomar café, pues comprar una taza con un lindo diseño, un costalito o mezcla de café y unos ricos muffins o donas. También puedes hacer una “canastita relajante” con unas lindas pantuflas, un crema limpiadora y una humectante. El límite para hacer un obsequio de este tipo es nuevamente la imaginación y tu bolsillo.

Arreglo con globos: Puedes elaborar un bonito arreglo con globos, para ello te recomiendo lo hagas con anticipación. Los materiales para la base pueden ir desde una latita de chocolate que podrás forrar con papel de regalo hasta aquellas en las que se utilizan lindos diseños de cajas de madera. No es muy costoso estos detalles pero si requieren de tiempo y paciencia. En la casa de manualidades donde adquieras tus materiales generalmente de manera gratuita te orientan sobre la elaboración del mismo.

Estas son tan solo unas pocas ideas que te servirán como guía, ya que puedes irlas mejorando e incluso compartirnos unas nuevas para festejar a ese gran ser humano que es nuestra madre.

Entre mis padres y el divorcio



Por diferentes motivos, a muchos de nosotros nos ha llegado el momento de ver o escuchar a nuestros padres pelear, y es que en toda familia, sea como sea la estructura que ésta tenga, siempre van a existir pequeñas discusiones o desacuerdos entre los miembros que la conforman.

El divorcio es entendido legalmente como la disolución total e irrevocable entre los miembros de un matrimonio. Visto con cierto positivismo, algunos consideran que es un “mal” que evita males mayores.

Recuerdo que hace algunos años escuché los lamentos de una de mis amigas cuando sus padres le anunciaron que se iban a divorciar. Fue catastrófico para ella el hecho de saber que esos seres, que con tanto amor le habían dado la vida, estaban ahora pensando en dejarlo todo y seguir cada quien “por su camino”. Y no es para menos, los padres son lo más importante que cualquier ser humano posee.

Como hijos e hijas conscientes y responsables de nuestro rol, muchas veces nos toca jugar un papel de mediadores ante esta seria situación, pero lo más prudente es que sólo brindemos nuestra opinión cuando sea verdaderamente necesaria, pues por el hecho de estar enojados, puede que nuestros padres nos resulten un tanto bruscos y hostiles si les hacemos algún comentario al respecto. En estos casos, lo mejor que podemos hacer es escucharlos atentamente y con nuestra actitud demostrarles que lo que está pasando entre ellos también nos afecta a nosotros, que nos duele ver que se peleen tanto y que aunque las cosas no anden bien en su matrimonio, los amamos a ambos por igual.

Hay muchos, que como hijos llegan incluso a sentirse culpables de la ruptura de sus padres, pero esto, está muy lejos de ser cierto y no ayuda en lo absoluto a que la situación mejore. Así que, como alguien que ya ha pasado por eso, te recomiendo que tomes las cosas con calma y que dejes que ellos resuelvan sus problemas de la manera que consideren más conveniente.

Si alguno de los dos o los dos llegan a comportarse de mala manera contigo, se lo más paciente y tolerante posible, recuerda que es importante que tú los comprendas también y que tengas en mente que ellos en realidad son buenas personas pero que lastimosamente están atravesando por un momento difícil.

Si tienes hermanos o hermanas, ayúdales también siendo muy optimista y haciéndoles ver, que tarde o temprano, las cosas siempre mejoran.

¡Ah! Recuerda, por el bien de toda tu familia, no te aproveches de la situación: no hagas que se molesten más entre ellos pidiendo algo a uno cuando sabes que el otro te lo negaría, esta actitud es mala y sólo hace que el resentimiento crezca. Al contrario, haz que se den cuenta de lo maravilloso que es estar en familia y así ya no quieran separarse.

Y tú, ¿has pasado por una situación así?

sábado, 30 de abril de 2011

Hay una Mujer...

Hay una MUJER que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados...


Una MUJER... que siendo joven tiene la reflexión de una anciana... y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud...


Una MUJER... que si es ignorante, descubre los secretos de la vida, con más aciertos que un sabio... y si es instruida, se acomoda a la simplicidad de los niños...


Una MUJER... que siendo pobre, se satisface con la felicidad de los que ama... y siendo rica, daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud...


Una MUJER... que siendo vigorosa, se estremece con el vagido de un niño... y siendo débil, se reviste -a veces- con la bravura de un león...


Una MUJER... que mientras vive, no la sabemos estimar en la medida que corresponde... por que a su lado, todos los dolores se olvidan, todas las penas se borran... pero después de muerta, daríamos todo lo que somos... todo lo que tenemos... por mirarla de nuevo un solo instante... por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios...


Hay una MUJER...


Hay una MUJER  en mi vida... y yo le digo MAMÁ

Las Madres NO Mueren

“MAMÁ SOLO MUERE CUANDO QUIERE”

  
Yo tenía 6 años cuando maté a mi mamá por primera vez.

No quería que estuviera junto a mí en mi 1º día de clase.

Yo me consideraba lo suficientemente fuerte para enfrentar los desafíos que la nueva vida me traería.

Pocas semanas después descubrí aliviado que ella aún estaba allí, lista para defenderme de los compañeros agresivos que me amenazaban, y para auxiliarme frente a las dificultades de mis primeras cuentas.

A los 14 años la maté nuevamente.
 
No la quería imponiéndome reglas o límites, ni que me impidiera vivir la plenitud de los vuelos juveniles.

Pero enseguida, con la primera borrachera, felizmente la redescubrí viva, fue cuando ella no solo me curó de la resaca, sino que también impidió la vergonzosa paliza que recibiría de mi padre.

A los 18 años pensé que mataría a mi madre definitivamente, sin chances para la resurrección.

Había entrado a la facultad, me había mudado a la capital, hacía política estudiantil, actividades en que la presencia materna no cabía en ninguna hipótesis.

Ingenuo engaño:

Cuando me descubrí confundido sobre qué rumbo seguir, volví a la casa materna, único espacio posible de guarida y comprensión.

A los 23 años me di cuenta que la muerte materna era posible, solo requería lentitud...

Fue cuando me casé, planté bandera de independencia y seguí viaje.

Pero bastó ver nacer a mi primera hija, para descubrir que ese ser llamado madre se transformaría en un espécimen aún más vigoroso llamado abuela.

Para quien aún no vivió la experiencia, abuela es madre en dosis doble...

A pesar de todo, continué creyendo en la tesis de la muerte lenta y demorada, y de a poco me fui sintiendo más distante y autónomo, aún cuando a intervalos regulares ella reapareciese en mi vida desempeñando papeles importantes y únicos, papeles que solamente ella podría protagonizar...

Pero el final de esa historia, al contrario de lo que siempre imaginé, fue ella quien la definió:

Cuando menos lo esperaba, ella decidió morir...

Así, sin más, ni menos, sin pedir permiso, sin hora marcada u ocasión para la despedida.

Ella simplemente se fue, dejando la lección:

Las madres son para siempre.

Al contrario de lo que siempre imaginé, son ellas quienes deciden cuanto esta eternidad puede durar en la vida, y cuanto queda relegado para el etéreo terreno de la nostalgia...

(AUTOR DESCONOCIDO).

No sé... Si la vida es corta o demasiado larga para nosotros...

Solo sé que debemos demostrar nuestro amor a las personas, mientras ellas están por aquí...

¡Es por eso que tenemos que amarla siempre!

Y no matarla en vida...

Nunca sabremos cuando ella va a querer partir...

El vacío que queda, nunca conseguiremos llenarlo...

Para quien aún la tiene a su lado, ámala...

Abrázala siempre...

Y para quien ya no la tiene...

Guarda sus recuerdos en el más precioso de los baúles...

Dondequiera que ella esté, debes saber que siempre va a entender el mensaje...

Va a llorar cuando llores...
Va a sonreír cuando sonrías...
Va a velar por tu sueño, como lo hacía cuando eras un niño...

No esperes su partida para darle AMOR.

Un día vas a descubrir que tal vez la persona que más te amó en la vida, fue ella...

Incondicionalmente...

Desde que surgiste en esta vida...

Si ella está a tu lado, dale un beso y un abrazo, y dile lo que ella siempre quiso oír:

¡MAMÁ, YO TE AMO! ¡GRACIAS POR EXISTIR!

Y si ella ya no está a tu lado...


Cierra los ojos y haz una oración por ella, agradeciendo por la vida y también diciendo que la amas...